el bombero que cuida el dorado

Las operaciones de los aeropuertos son, a la final, una compleja coordinación de actividades e individuos actuando paralelamente 24 horas de los 7 días de la semana. Dentro de estas actividades, existen algunas que son fundamentales para la tranquilidad del viajero y el bienestar de la industria aérea, pero que a simple vista no son reconocidas en la acelerada experiencia del pasajero por los pasillos de la terminal aérea. Una de estas es la labor de los bomberos aeronáuticos.

 

 

El teniente oficial Carlos Alberto Quemba Castro es hoy por hoy uno de los miembros con mayor experiencia en el cuerpo de bomberos del Aeropuerto El Dorado,  siendo un claro ejemplo de dedicación y entrega, quien por medio de su trabajo vela por la seguridad de toda el área concesionada administrada por Opain. Inició su carrera en 1988 como bombero de la Aeronáutica Civil haciendo parte del equipo del Aeropuerto de Barranquilla hasta 1997, año en el cual fue llamado por Concesiones Aeropuertos del Caribe para trabajar como maquinista y oficial de servicios. Por su nivel de conocimiento y capacidad de liderazgo, llegó a El Dorado en 2007, justo en el momento en que se entregaba el área concesionada y la operación de las terminales a Opain. En medio del orgullo que siente el teniente de servir a El Dorado durante cerca de 12 años, hace hincapié en que “la meta de muchos bomberos ha sido trabajar en el aeropuerto El Dorado debido a lo que este representa: desafíos, alta tecnología y compromiso con el país”.

Y si bien el teniente Quemba tiene a su cargo de 20 a 24 unidades por turno, su labor en El Dorado ha ido muchísimo más allá de su actividad como bombero. Debido a su formación como tecnólogo en salud y seguridad, Opain le encargó en varios momentos estar al frente del aérea conocida como SST (Sistema de Salud y Seguridad en el Trabajo) tiempo durante el cual desarrolló una serie de actividades que en su momento estuvieron enfocadas en asegurar la continuidad de las actividades del aeropuerto, así como la seguridad, y el autocuidado durante la etapa en la cual fue remodelado el antiguo aeropuerto. Así, el teniente fungió como garante de los estándares exigidos a OPAIN mientras prestaba sus servicios de bombero.

Gracias a las vivencias y conocimientos adquiridos, el teniente Quemba señala que el concesionario desde hace 12 años es el generador más importante de actividad en el aeropuerto, un pilar del proceso aeroportuario, que vela para que los pasajeros y usuarios que pasan por El Dorado cargados de sueños, metas y expectativas, puedan llegar a su destino. Para él, trabajar en El Dorado ha significado un exponencial crecimiento personal y profesional: “mi labor en el aeropuerto es el motor para el desarrollo familiar, para el cumplimiento de nuestros sueños y nuestras metas. Tengo dos hijos, uno es profesional y la otra está finalizando su carrera, todo gracias a la oportunidad que se les da a los bomberos en la operación aérea. Mi ilusión es darles un mejor futuro aportando a su proyecto de vida, mientras sigo aportando a la tranquilidad de los viajeros”

Sin embargo, el teniente reconoce que son múltiples los retos que enfrenta: “El Dorado es el punto de partida y de llegada de muchos sueños y hay que mantenerlo así, es decir que nuestra labor como bomberos no se detiene un solo día del año, por tal motivo siempre estamos prestos para responder a retos como el aumento continuo de pasajeros, las cambiantes condiciones climáticas y todo lo que suceda hasta con la avioneta más pequeña que pasa por nuestro aeropuerto”.

Hoy por hoy, el teniente Quemba está al frente de la Compañía 1 del grupo ARFF, cargo que ocupa desde el 2015 cuando fue promovido como Sargento Maquinista, cargo en el que debe trabajar por el cumpliento de las normativas internacionales, cuya misión está encaminada a salvar vidas y a propiciar condiciones seguras y pertinentes durante las eventualidades que ocurran en la operación, condiciones que todo viajero debe tener aunque sean invisibles a sus ojos.

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